Llevo varios años, que, no sé, las Navidades ya no son lo mismo y no tiene que ver con que ya he crecido y sé lo que se esconde bajo esos regalos, sino porque ya no la celebramos igual. Hace aproximadamente tres años que mi abuela materna murió, y desde entonces las Navidades no me ilusionan.
Recuerdo los primeros días tras su defunción. Eso si que era estar confusa. No sabía nada, estaba triste aún sabiendo que estaba mejor donde está, pero era más pequeña y no entendía ni quería entender nada relacionado con no vivir físicamente en este Mundo (lo peor, es que eso no ha cambiado).
Según pasaban los meses, podía hablar más tranquila de ella (aunque ahora mientras escribo esté llorando), pero con mi madre no hablé mucho sobre mi abuela en ese entonces (se querían muchísimo, y lo hacen...). Ahora, con motivo de fiestas, aunque los regalos sean cosas secundarias, algún detalle quiero hacer, y sí, vale, los compro ilusionada pensando en que le gustarán mucho, etc., pero llevo tres Navidades sin ayudar a decorar la casa, pero es que simplemente no tengo el ánimo como para hacerlo, no me apetece, no me ilusiona. No sé si eso cambia en algo mi sentido, supongo que sí, supongo que tengo opción a que deje de ser así y aún sin olvidar a mi abuela, pueda hacer las cosas que antes hacía por estas fechas con la misma ilusión.
No sé qué me impulsó a escribir esto, si las Navidades, si es que mi abuela no está, si el día no bueno que hoy he tenido... Lo que sé es que éstas fechas, son días del año en el que la gente es (supuestamente) más feliz, y que yo recuerde, en esta época del año, yo lo era en plenitud, deseaba que llegara el día de reunirnos (aunque al ser la pequeña era con la que menos se hablaba, lo deseaba).
¿La conclusión que saco de esto?
Pues no sé, ahora estoy más tranquila que cuando empecé, supongo que escribir ha ayudado a relajarme. Y pienso, que sí, que, si quiero que las Navidades vuelvan a ser lo que eran (o mejor) es cosa mía cambiarlas, en mí está el decidir o no borrar y pasar a limpio (recordando siempre el camino que he hecho).
(Sara Betancor)