domingo, 1 de junio de 2014

¿El final?

       Al igual que hicimos una presentación, también queremos despedirnos, pero no con un "adiós", sino con un "¡Hasta luego!". El curso llega a su fin, llega el sol, más tiempo para reflexionar y pensar en el curso siguiente, llenarnos de nervios por la PAU, la universidad... Reírnos, quedar con los amigos, conocer gente nueva, ser mejores personas y disfrutar.
       Las despedidas no tienen que ser siempre tristes, a nosotras nos alegra haber estado escribiendo lo que pensamos sobre cosas de las que, no siempre tenemos conocimiento, o noción de existencia, gracias a esta dinámica de escribir un blog, creemos que se nos han quedado las cosas mucho más que haciendo un simple proyecto o presentándonos a una prueba final. Nuestras reflexiones han sido enteramente nuestras, y la verdad, no siempre ha sido "coser y cantar", ha habido entradas en las que hemos estado, incluso alguna hora que otra, dándole vueltas, mirando al techo, escribiendo, volviendo a borrar... También, decir que las de la primera evaluación nos gustaron más, porque era algo más cercano a nosotras, ¿qué hay más cercano que el sentido de nuestra vida?
       De todas maneras, pese a todo, ha sido divertido, algo nuevo, distinto. Y aunque las canciones de despedida dan tristeza, no es con ánimo de entristecer a nadie, sino de amenizar y dar melodía a nuestra despedida, les dejamos con la siguiente canción.


D.S.I: Doctrina Social de la Iglesia

       Son cinco principios básicos (que intentan ser universales) a nivel social (según la opinión de la Iglesia), tienen la finalidad de crear un mundo más justo y más solidario, además presentan una serie de características como:

  • Son permanentes
  • Están unidos
  • Son complementarios
  • Generales más fundamentales
  • Universables
  • Aplicables a todas las dimensiones de la vida social
       Son los siguientes:


Encíclica: Lumen Fidei (Luz de la Fe)

       El Papa hace una reflexión sobre la situación del mundo, aunque eso también lo podemos hacer nosotros sacando en claro prácticamente lo mismo que él.


       Pero Francisco I, va más allá. Escribe una encíclica a modo de exhortación, donde, resumidamente, nos habla del amor y de la fe. Las siguientes frases, son negaciones que el Papa quiere transmitirnos, ya que niega la situación actual del mundo:
  1. No a una economía de exclusión.
  2. No a la nueva idolatría del dinero.
  3. Negación de la primacía del ser humano.
  4. No a un dinero que gobierna en vez de servir.
  5. No a la inequidad que genera violencia.
      Después propone varios desafíos culturales.




Francisco I-Sara

       Parece que después de mucho tiempo la Iglesia quiere un cambio de imagen, pero ¿será para bien? ¿o volverá a ser todo como antes de la elección del Papa?
       Me gustaría pensar, que después de los grandes avances que está haciendo Francisco I, la Iglesia, o más bien el poder que mueve la Iglesia, sea inteligente y deje las cosas como están. Si lo importante es ser la religión con más feligreses o conseguir que la gente vaya a misa, si destrozan lo que está reconstruyendo el nuevo Papa no lo van a conseguir. De todos modos, obviamente, eso no es lo más importante (aunque parezca que para la Iglesia poderosa sea así). 
       Este Papa es muy cercano, pide al pueblo que le bendiga, no usa el Papamóvil, se abre al mundo, deja que los niños se acerquen a él en medio de un discurso, siempre lleva un maletín (tiene mucho trabajo, ya lo ha dicho en varias ocasiones), hace bromas, se saca fotos con la gente...
       Para mí, la figura del Papa sea o no sea importante, sin duda causa efecto sobre las masas, ya sea para bien o para mal, pero visto lo visto, con Francisco I los cristianos, nos sentimos como más cristianos, tenemos menos miedo a ser nosotros, a ser como somos, y más siendo él quien nos apoya a ser revolucionarios, él ya lo ha sido y lo sigue siendo dentro de la Iglesia. Nos invita a reflexionar, a no tener miedo de ser quienes somos, ni de creer en quien creemos, pero como siempre, lo más importante es el AMOR.


Francisco I-Elena

      El Papa, después de conocer un poco los cambios que ha hecho desde que fue elegido, es uno de mis modelos a seguir, ahora más que nunca veo el estilo de vida de Jesús en él. Sus frases, en las que asegura que debemos predicar el evangelio con el ejemplo, son las que más aplico a mi vida, pues para mí en eso consiste hablar de Dios y encontrarse con Él. También, nos invita a los jóvenes a caminar contracorriente, me siento llamada a poder cambiar, si no el mundo, parte de él, que esa es mi misión de vida y por lo que lucho día a día para conseguirlo poco a poco. Debemos ser cristianos en todo momento, a veces lo somos solo cuando nos interesa o cuando parece que la única opción es serlo, debe ser algo que salga de nosotros y vivirlo a nuestra manera para ser revolucionarios, con un poquito de cada uno, estoy segura de que podríamos cambiar muchas cosas.


       Después de muchas críticas a la Iglesia, por fin parece que se empieza a establecer el orden, la invitación del Papa a ser revolucionarios puede ser nuestra oportunidad para cambiar el mundo o las pequeñas cosas que sabemos que lo estropean. Habla sobre el éxito en la vida y la importancia que tiene para las personas que alcancemos ese éxito. Los jóvenes hemos de concienciarnos, porque somos nosotros y nuestros descendientes quienes tendremos la oportunidad de conseguirlo.

Reflexión del milagro del ciego

       Partiendo de lo que dijimos en la entrada anterior, hacemos una reflexión sobre lo que, para nosotras, quiere decir el milagro del ciego. Antes que nada, el milagro del ciego trata, resumidamente, en un ciego de nacimiento al que Jesús le devuelve la vista tras untar barro en sus ojos y pedirle que los fuera a lavar en una fuente, bastante lejos para que un ciego fuera a lavárselos. Más tarde, los fariseos lo juzgan por mentir y decir que Jesús, un pecador como ellos lo llamaban, le había sanado, incluso hablaron con los padres para saber la verdad, pese a todo el ciego se mantuvo en la afirmación y habló con Jesús más tarde y reafirmó su creencia en él, el Hijo de Dios.
       El milagro del ciego simboliza una llamada a "abrir los ojos" por medio de la fe. La actitud del ciego ante su ceguera y las ganas de ser curado, afirman la fe en Jesús y en Dios, la ceguera no le permitía ver las cosas como realmente son, el ciego, únicamente siguió a quien lo guiaba en todo momento y sabía lo que era bueno para él, Jesús. La actitud del ciego es la de alguien, que sin poder, quiere ver. Mientras que la actitud de los fariseos era de quien pudiendo ver, no puede o no quiere ver la verdad. La explicación más sencilla que se le puede dar a este relato es que "ver no es creer", ya que el ciego no podía ver y creía en Jesús, mientras los fariseos viendo con sus propios ojos lo que había ocurrido, el milagro que había acontecido, seguían sin creer en el Hijo de Dios. 
"No es ciego quien no puede ver, sino quien pudiendo ver no quiere hacerlo"



Reflexión general de los milagros

       La importancia de los milagros está en la manera en la que los entendemos y los interpretamos. Quizás fueron escritos así para no imponernos un modelo de vida, sino para extraerles su significado y actuar conforme a lo que nos dice personalmente a cada uno.
        Cuando somos pequeños y leemos los milagros de la Biblia en clase, o los escuchamos en misa, como el tan famoso de convertir el agua en vino, pensamos que realmente son así, quizás porque somos niños, quizás porque es como quieren que los entendamos, o simplemente porque no entandamos la explicación de después. De todas maneras, fuere lo que fuere, la verdad es que aún no siendo niños, muchos adultos y personas mayores, sí se lo creen tal y como está escrito en la Biblia.
        Por otro lado, seguramente no hayan ocurrido así, más bien, como decíamos al principio, es más una búsqueda de significado que una lectura literal del relato. Los milagros son como metáforas para explicar que Jesús cambiaba con sus palabras y actos, con su trato para con los demás, la forma en que, en esa época, veían el mundo.