http://estudiosdcb.org/wp-content/uploads/2011/07/Estudio-Biblico-Mateo-N3-25A.pdf
Hemos escogido la Parábola de los
cimientos, Mateo 7, 24-27.
En ella, Jesús explica a los
discípulos la importancia de una buena “base” en la vida, llevándolo al plano de
los cimientos de una casa. Les dice que deben construir y dirigir sus vidas
sobre un fundamento firme, es decir, la Palabra de Dios. Jesús en esta
parábola, diferencia a la persona prudente, aquella que construye su casa sobre
piedra, para evitar su derrumbamiento ante la tempestad y la persona insensata,
aquella que no tuvo en cuenta la lluvia y la tormenta, construyó su casa sobre
unos cimientos débiles y se derrumbó. Jesús lo explica de esta manera, para que
les resulte fácil de entender. Una explicación actual sobre ella sería; el
hombre prudente es aquél que además de escuchar la Palabra de Dios, la pone en
práctica en su vida, mientras que el insensato, solo la oye y después no sabe
como poner rumbo a su vida.
Parábola de los cimientos en la actualidad.
El Reino de Dios es como aquél
estudiante prudente que llevaba las asignaturas al día y practicaba los
ejercicios de clase, llegó el día del examen, y se encontró con preguntas de
teoría y ejercicios, pero como día a día estudiaba y practicaba, no suspendió
el examen, pero quien no lleve sus asignaturas al día, ni practique los
ejercicios planteados, será como aquel alumno que cuando llegó el día del
examen, y se encontró con las preguntas de teoría y los ejercicios, suspendió,
por no haber estudiado ni practicado las actividades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario