lunes, 16 de diciembre de 2013

Será porque llegó la Navidad...

Llevo varios años, que, no sé, las Navidades ya no son lo mismo y no tiene que ver con que ya he crecido y sé lo que se esconde bajo esos regalos, sino porque ya no la celebramos igual. Hace aproximadamente tres años que mi abuela materna murió, y desde entonces las Navidades no me ilusionan. 
Recuerdo los primeros días tras su defunción. Eso si que era estar confusa. No sabía nada, estaba triste aún sabiendo que estaba mejor donde está, pero era más pequeña y no entendía ni quería entender nada relacionado con no vivir físicamente en este Mundo (lo peor, es que eso no ha cambiado). 
Según pasaban los meses, podía hablar más tranquila de ella (aunque ahora mientras escribo esté llorando), pero con mi madre no hablé mucho sobre mi abuela en ese entonces (se querían muchísimo, y lo hacen...). Ahora, con motivo de fiestas, aunque los regalos sean cosas secundarias, algún detalle quiero hacer, y sí, vale, los compro ilusionada pensando en que le gustarán mucho, etc., pero llevo tres Navidades sin ayudar a decorar la casa, pero es que simplemente no tengo el ánimo como para hacerlo, no me apetece, no me ilusiona. No sé si eso cambia en algo mi sentido, supongo que sí, supongo que tengo opción a que deje de ser así y aún sin olvidar a mi abuela, pueda hacer las cosas que antes hacía por estas fechas con la misma ilusión.
No sé qué me impulsó a escribir esto, si las Navidades, si es que mi abuela no está, si el día no bueno que hoy he tenido... Lo que sé es que éstas fechas, son días del año en el que la gente es (supuestamente) más feliz, y que yo recuerde, en esta época del año, yo lo era en plenitud, deseaba que llegara el día de reunirnos (aunque al ser la pequeña era con la que menos se hablaba, lo deseaba). 
¿La conclusión que saco de esto?
Pues no sé, ahora estoy más tranquila que cuando empecé, supongo que escribir ha ayudado a relajarme. Y pienso, que sí, que, si quiero que las Navidades vuelvan a ser lo que eran (o mejor) es cosa mía cambiarlas, en mí está el decidir o no borrar y pasar a limpio (recordando siempre el camino que he hecho).
(Sara Betancor)

lunes, 9 de diciembre de 2013

Muñeco Vudú



Hmmm... no sé si esto tendrá algo que ver con lo que estamos viendo, pero el muñeco vudú se podría parecer un poco a Jesús en el sentido de qué dio su vida por salvar a los demás. A lo mejor el sentido de la vida del muñeco en un principio, no era salvar a los demás y que ellos pudieran ser felices, pero ocurrió algo que le hizo replantearse su vida y decidió hacerse vudú a el mismo, para terminar contra lo que les hacía daño. (Sara Betancor)

Eje de mi vida (Sara Betancor)

He decidido hacer el eje de mi vida con Prezi, ya que estaba haciendo un trabajo de Lengua en es formato, y me pareció una buena idea, mejor que sacarle una foto o algo que a lo mejor no se viera bien.

http://prezi.com/z_nb08ojznk_/eje-de-mi-vida/

También opté por poner aquí el regalo de mi hermano que me hizo a los 16 años, por si no se pudiera ver en la presentación prezi.




domingo, 8 de diciembre de 2013

Monopolio de las empresas

Hoy en día, aunque nos cueste creerlo las millones de marcas de los productos que nos rodean tienen su historia detrás de cada uno de sus logotipos. Cada una de ellas en conjunto es controlada por una marca la cual se lleva normalmente una gran parte de los beneficios obtenidos por las demás. En esa historia, hay en muchas de esas marcas, casos de esclavitud, explotación e incluso la violación de algunos derechos humanos y normas. Depende de nuestra demanda el que estas marcas produzcan cada vez más, si realmente quisiéramos acabar con esos casos de injusticia nos plantearíamos si de verdad hace falta o no darle importancia a las marcas… Si vamos a un supermercado, y comparamos la marca original con la marca blanca, podemos observar que en muchos casos se trata prácticamente del mismo producto, ¿entonces, por qué es más cara la marca original? Pues sencillamente, porque estamos pagando el nombre de dicha marca y no por el producto en sí, verdaderamente, parece un auténtico timo.

Análisis de un anuncio (Sara Betancor)

El anuncio que voy a tratar, me resulta, como poco, sin sentido; te intentan vender un coche haciéndote pensar que si no lo tienes, eres como el resto, es más te lo escenifican con miles de hombres y mujeres, todos vestidos iguales, desfilando por la carretera. Y la frase o eslogan publicitario te dice "sal de la fila", vale supongamos, que me "salgo de la fila", pero al igual que yo, miles de personas más se "saldrán de la fila" para no ser como el resto y tener un coche diferente, pero si nos paramos a leer, ya no somos diferentes y seguiremos "en la fila", pero en la que ellos te han influido. No se debe hacer caso a ningún tipo de publicidad que te trate de vender algo innovador, para que destaques y seas el centro de atención, puesto que estará al alcance de mucha gente. Realmente, este anuncio al igual que otros tantos no producen en mí, más que indiferencia y repulsión.


Análisis de un anuncio (Elena Pérez)

Es increíble el medio al que recurren las agencias publicitarias para hacer propaganda sobre las fragancias, perfumes o colonias. Nos habremos dado cuenta de que la mayoría utilizan temas relacionados con el erotismo, el sexo… normalmente el anuncio es protagonizado por un hombre y una mujer los cuales sienten una gran atracción mutua, nos da a entender que esto ocurre “gracias a esa fragancia o perfume”.

Este spot publicitario de la fragancia Just Cavalli Woman es un claro ejemplo, primero se muestra la figura femenina, además utilizan una mujer bella para idealizar a la mujer, cosa que provoca después en nosotros ese deseo por ser como o parecerse a… en segundo lugar está la aparición de la figura masculina, el chico siente especial atracción por la chica y esta lo seduce con gestos y acciones. Por último se muestra ese placer que se genera a partir de todo esto. En todo momento está presente el logotipo y el nombre de la fragancia para no hacernos olvidar que en eso se basa todo el vídeo y todo lo que en el ocurre.


Número de anuncios en un día

Somos atacados en nuestro día a día con millones de estímulos externos, entre los principales se encuentra la publicidad, allá donde miren nuestros ojos vemos publicidad. Hemos dedicado un día a comprobar cuántos anuncios pueden ser transmitidos por los sitios en los que estamos habitualmente, intentando no perder la cuenta, aproximadamente en un día hemos podido ver 2.637 anuncios y no todos diferentes, más o menos 100 de ellos fueron repetidos, productos que se anuncian en cada esquina con la intención de que las personas compremos sí o sí. Este elevado número de anuncios han llegado desde diversas fuentes, en la televisión, en la calle, en la radio, en las revistas… Depende de nosotros el saber qué cosas son necesarias comprar y cuáles no, y si nos dejamos manipular fácilmente por lo que los anuncios quieren transmitirnos o nos resistimos y vivimos conformes con lo que tenemos sin buscar que nos sobren las cosas innecesarias.